El taller del Artista Hojalatero de Roger Wanner



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Los trabajos artísticos en cobre son únicos y completamente hechos a mano. Todos los objetos, ya sean dragones, gallo de clima, búhos o torres de iglesias son elaborados exclusivamente y sus modelos y formas están protegidos.
Mi fascinación por este arte comenzó hace más de 25 años, cuando yo realizaba mi primer trabajo artístico en la Iglesia de Kestenholz. La restauración de la también llamada ventana de adorno "el ojo del buey" fue un trabajo muy intenso y tomó dos meses. Después de este desafiante trabajo me sentí tan motivado que empecé a dedicar mi tiempo libre al trabajo artístico. Creé imágenes en relieve con cobre martillado, hice platos de cobre grabados y expandí mi afición y comencé a producir artículos para uso diario, elaborados manual y artísticamente, tales como pesebres para plantas, baldes de cobre, jarras y muchos más.
Después de un largo receso creando todo tipo de trabajo artístico, descubrí los dragones que arrojan agua y quedé inmediatamente fascinado. Diseñé mi primer prototipo, que capturó mi devoción. Mi vena artística empezó a latir otra vez. Nuevamente inspirado produje diferentes criaturas fabulosas que arrojan agua dando rienda suelta a mi imaginación.
En Marzo de 1977 invité a un evento de "puerta abierta" a mi taller. Las cabezas de dragón causaron sensación. Los visitantes estaban emocionados con los diseños, pues no sólo servían para decorar casas, sino para múltiples propósitos. Entre tanto, preparé una amplia gama de muestras de cabezas de dragón, incluyendo algunas con una luz de sensor de movimiento incorporada.
En mi taller, además de los dragones, usted puede admirar las aves. Ellas son mi más reciente pasión. Las aves de tamaño original, están hechas con cientos de plumas. Siempre comienzo la estructura por la cola. Cada pluma es cortada de una lamina de cobre, moldeada a mano con un martillo y soldada al cuerpo. Toma alrededor de 400 martillazos para lograr la apariencia deseada a la pluma. Un águila tiene alrededor de 800 a 900 plumas y require entre 140 y 180 horas de trabajo. Yo no puedo trabajar con un límite de horario, más bien lo contrario. Cuando estoy metido en el trabajo puedo pasar noches en mi taller hacienda honor a la frase : "Los felices no notan el paso del tiempo".
El alcance de mi trabajo incluye la renovación de antigüedades, así como la creación de esculturas nuevas. Un ejemplo reciente de ello es la vieja fuente de la Municipalidad de Stein, que había sido completamente destruída por la corrosión. Fue necesario restaurarla conservando su forma original que es única. No hay casi nadie en Suiza que pueda realizar un trabajo tan difícil como este.


Por supuesto también produzco cosas pequeñas. Piezas de joyería como brazaletes, collares y aretes, forman parte de mis objetos de inspiración. Estos son exhibidos en mercados, ferias de exposición y en mi taller.